Sé la mejor opción

Todos buscamos lo mejor en la vida.
Nadie desea conformarse con menos. Una mejor ropa, un mejor celular, una mejor casa, los mejores hijos, y lo más importante deseamos tener como pareja a la mejor persona.
Las mujeres desean a su príncipe azul y los varones a su princesa.
Se imaginan desde el color de piel y que tenga un corazón de pura miel.

Ahora desear lo mejor no es malo, lo malo es llegar al perfeccionismo.

En el ámbito sentimental el peligro que solemos enfrentar al buscar una pareja es que nos enfocamos en lo que queremos de la otra persona y no en lo que la otra persona quiere de nosotros.

Sabemos el tipo de físico y el tipo de actitud que deseamos encontrar en otra persona, pero ¿sabemos qué espera de nosotros el tipo de persona que anhelamos como pareja?

Grábate bien estas palabras: antes de pensar en ¿qué quieres?, pregúntate ¿qué ofreces?
No busques primero la mejor opción, conviértete primero en la mejor opción.
Estudia y conviértete en la mejor opción a nivel académico.

Piensa por un instante en el tipo de cosas que busca encontrar en ti el tipo de novio(a) que tu deseas.
Conviértete ahora en esa clase de persona. Piensa primero en dar y después en recibir.

¿Quieres una pareja que sea cortés? ¿Eres, tú, cortés?
¿Quieres una pareja que sea amable? ¿Eres, tú,  amable?
¿Quieres una pareja que sea respetuoso? ¿Eres, tú,  respetuoso?
¿Quieres una pareja que sea diligente? ¿Eres, tú,  diligente?
¿Quieres una pareja detallista? ¿Eres, tú,  detallista?
¿Quieres una pareja que cuide su salud, duerma bien, coma bien y haga ejercicio? ¿Lo haces tú?
Y finalmente:
¿Quieres una pareja de Fe y que AME A DIOS? ¿Eres, tú, una persona de FE y que AMA A DIOS?

ACTIVIDAD: 
Antes de preguntarte ¿qué quieres?, pregúntate ¿qué tienes para ofrecer?
No busques primero la mejor persona, conviértete primero en una mejor persona.



Comentarios